Hola!,
Últimamente tengo cositas que contaros pero me da una pereza...Sobre todo un post que haré sobre....(sonido de redobles) ¡Mis vacaciones en Peñíscola!
Pero hoy os traigo algo que también quería compartir. Cuando uno vive en (increíble pero cierto) uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, simplemente lo sabe. Pero también hay que conocerlo. Yo vivo a media hora de San Sebastián, como ya sabéis. Y lo cierto es, que nunca había ido al Peine de los Vientos pese al gran acceso que puedo tener comparado con otra gente a la que le encantaría estar ahí.
El Peine de los Vientos, para los que no lo sepan, es un conjunto de esculturas que forman la obra más representativa de Eduardo Chillida. He de decir, que no conozco mucho más sobre su trayectoria y que no soy ningún entendido en esculturas ni obras arquitectónicas.
Sin embargo, quería visitarlo por el motivo por el cual lo creó Chillida. Y es que el decía que San Sebastián necesitaba un peine para peinar su belleza.
Así que, allí que fuimos Miriam y yo aunque ella ya había estado.
Es un paseo muy bonito el que se puede hacer hasta llegar hasta allí, bordeando la playa de la Concha, la playa de Ondarreta, viendo el Palacio de Miramar...
Tenía la intención de traeros unas fotos chulas pero como véis esto que os entrego es lo mejor que pudimos sacar los dos porque había bastante arenilla en el ambiente por los desprendimientos de roca que se dan en el monte Igeldo. Las que más me gustan son las que le saqué a Miriam
No obstante, fue una gran tarde, con una merienda muy sana y una siestecita muy rica en el césped del Palacio de Miramar (el pequeño retiro de Donostia)
A los dos días, cambiamos de dirección y nos fuimos a una cala de Hendaia desde la cual se ve una de las gemelas perfectamente. Había bastante resaca en el mar y apenas nos pudimos bañar pero estuvimos muy agusto.
Me despido de vosotros cantando:







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