miércoles, 17 de julio de 2013

Post_24: Después de casi dos meses...Y ¡Olé!



Los salmones son peces de agua dulce que nacen en el río, migran al océano y vuelven al mismo lugar donde nacieron para reproducirse. Se sabe que al menos un 90% de los salmones que remontan una corriente, nacieron en ella. 

Yo vuelvo para lo mismo: reproducir todas las ideas, sensaciones,recuerdos y sentimientos que he ido amontonando a lo largo de este tiempo y volver a empezar desde donde lo dejé. Y esto puedo hacerlo gracias a que escribo lo que me va sucediendo.

Lo último que supisteis de mi fueron mis progresos con el Solid Edge el segundo cuatrimestre de Expresión Gráfica. Pues bien, coged un refresco de la nevera y poneos cómodos los que queráis porque comparado con la extensión con la que se escribe hoy en día en la nube, esto os va a parecer "LOS PILARES DE LA TIERRA" de Ken Follett.

Seguí progresando con el susodicho programa y también empecé a ponerme serio con las demás asignaturas. Lo hice bastante pronto ya que según el horario escolar que hemos tenido el actual curso, solamente disponíamos de una semana de estudio previo sin clases para los exámenes finales.

Sin embargo, el examen de Expresión Gráfica fue una semana antes del examen oficial puesto que Joaquín, nuestro profesor, nos dio la oportunidad de realizarlo a ordenador como creo que es de esperar a los niveles tecnológicos a los que estamos. Los ejercicios que colgué en el post anterior fueron de los últimos antes de el examen en el que necesitaba sacar una nota mínima para sumarla a los demás apartados, donde también había puntuado y así, conseguir hacer media con el primer cuatrimestre para aprobar dibujo a la primera.

Los días previos al examen, había hablado con mi profesor, preguntándole dudas, cosas que ni siquiera entraban a examen pero que a mi me interesaban, su impresión personal acerca de cómo me veía... La conclusión que saqué de todo aquello fue que me encontraba perfectamente preparado para pasar el examen. 

Pero no me confié. Estudié con muchas ganas e ilusión (sí, ilusión y ganas en la universidad) ya que conseguí superar tanto en enero con Rubén como a lo largo de todo el segundo cuatrimestre mis dificultades (añadidas) de visión espacial. También partía con cierta "ventaja" frente a muchos de mis compañeros y era la de venir de la formación profesional y haber tenido unas prácticas que me permitían imaginarme un poco más las piezas que tenía que dibujar ya que eran piezas que uno puede encontrar en la industria metalúrgica.

Pues bien, llegó el día que daba el pistoletazo de salida a todos los exámenes que estaban por venir y qué mejor que con algo que ya controlaba. La dificultad de esta prueba residía en ver la pieza, ya que dibujarla y acotarla era una tontería. 

Cuando abrí la carpeta que contenía lo que yo tenía que hacer encontré la primera pega: el plano tenía años y años. Tal era la antigüedad de éste, que estaba realizado a boli y estaba escaneado. Intenté no buscar excusas para empezar a ponerme nervioso, así que empecé a leer lo que se me pedía y a intentar ver la pieza. Tenía tiempo de sobra y parecía que empezaba a ver la pieza. La veía. La estaba empezando a dibujar en mi cabeza y empecé a hacerlo en la pantalla. De repente, me encontré con dos medidas que no conseguía ubicar y empecé a bloquearme, tanto que los nervios que creía dominados desde hace 5/6 años más o menos me la jugaron y me mareé. Tuve que levantarme y ponerme a tomar el aire en la ventana. Perdía tiempo y eso me ponía más nervioso. Cuando me relajé, volví a mi asiento. Un poco triste y decepcionado pero no por no saber, si no por haberme dejado caer en el pozo de la desesperación y de la ansiedad.

Sin embargo, hice lo que pude y me inventé la mitad de la pieza. La pasé al plano, acoté y terminé mi examen dándole las gracias al profesor por su comprensión y buena actuación ante este suceso. 

Salí desconsolado de clase porque no tenía ganas de tener que recuperar todo el curso. No tenía ganas de volver a enfrentarme al Sistema Diédrico del primer cuatrimestre. Y lo peor era que al día siguiente volvía a tener examen por ordenador de dibujo. Un examen que era un simple apto/no apto pero que había que pasar para aprobar la asignatura. Me entró miedo no quería ni siquiera hacerlo. Sin embargo, mis padres, Miriam y Rubén me animaron y decidí ir a por todas el día siguiente y al menos el profesor vería (aunque él ya lo sabía) que yo era capaz y que eso sólo había sido un traspiés. Y así fue. Ese examen lo hice perfecto.

Para que os hagáis una idea, mi miedo estaba en el criterio de corrección del "desastroso" examen del día anterior. La acotación valía la mitad del examen. Si él corregía en base a lo que habíamos hecho aunque la pieza no fuera la correcta, yo aprobaba porque mi pieza estaba acotada perfectamente. Si tenía en cuenta la acotación con respecto a como debía ser la pieza suspendía.

Pasaban los días y yo tuve que seguir estudiando. Estudié para Física y salí del examen sabiendo que había aprobado. 

Un par de días después, me llegó la nota de dibujo. ¡¡Había aprobado!! Fui a hablar con Joaquín y a ver mi examen. Él explicó que ya había valorado la visión de las piezas en las láminas y en el parcial anterior, partes en las que tenía muy buenas notas. Por lo tanto este examen lo corrigió como yo esperaba y saqué un 7,5!!

Al día siguiente tuve Estadística, que no me salió nada bien. Y a los dos días del examen de estadística el de Química. En esta asignatura también tenía que aprobar el segundo cuatrimestre para solo tener que recuperar el primero.

Hice el examen de química y así, acabaron los exámenes finales, dándole la turra a todo el mundo con mis ganas de saber las notas.

Ya había aprobado dibujo todo el año. Después me dieron Física y también había aprobado. Pasadas dos semanas de esperar y actualizar la plataforma de la universidad para ver si las habían colgado, me dieron la nota de química y también había aprobado. Ahora como mucho tenía que preparar Estadística si había suspendido y el primer cuatrimestre de química.

El que era mi profesor de estadística tardó catorce agonizantes días en subir las notas de toda la clase. Pero supe que a Josías se las dio a los 12 días. Por lo tanto, yo le envié un correo igual que hizo él y a la hora me contestó dándome la enhorabuena y diciéndome que había aprobado.

Ya había acabado toda la tensión para mi. Había aprobado cinco de las siete asignaturas de primero de carrera y con la posibilidad de acabar el año aprobando 6/7 ya que como os comenté decidí dejar cálculo para el año siguiente. Lo mejor es que en cada resultado que me dieron Miriam estaba a mi lado, para lo bueno y para lo malo.

Antes de empezar a preparar la única recuperación que tenía, me tomé cinco días de descanso. Sabía que este año el verano empezaba más tarde, perdiéndome por primera vez los San Marciales, las fiestas de mi ciudad. Unas fiestas que vivo mucho aunque no tanto como otros. Lo único que pude saborear de las fiestas fue el concierto de Rulo y la Contrabanda con Rubén y su novia Ainhoa (bienvenida a mi blog) y los monólogos del último día que por cierto fueron pésimos.

Después de las mini-vacaciones, estudié cada día durante dos horas y sin agobios. A las dos semanas, ya había terminado el temario y me quedaban otras dos semanas para repasar y memorizar. Fueron quince días de auténtico coñazo! No quedé más que un par de veces o tres con mis amigos, Miriam estaba de vacaciones en Segovia y yo ya me sabía todo.

Llegó el día del examen y lo hice. Supe que había aprobado en cuanto lo vi. Cuando tienes un mes entero para dedicar a una sola asignatura y te centras en todos los detalles que luego te pueden perjudicar, aprendes a hacer las cosas bien y sabes de lo que hablas, algo muy raro tiene que pasar para suspender.

Así pues, terminó mi primer curso universitario con seis asignaturas de siete aprobadas.

Mi resumen de este año al que todo el mundo teme es el siguiente:

Primero es un curso donde sí que es verdad que se nota la criba que se hace para que solamente esté la gente válida e interesada en realizar una ingeniería,grado... No obstante, yo ya sabía a qué me exponía cuando entré. He podido salir, pero no tanto como quisiera. He tenido tiempo libre, pero no tanto como quisiera. Sin embargo, aquí estoy. Orgulloso de lo que he conseguido sudando, realizando yo el esfuerzo y con la ayuda de quienes ya os he hablado cuando he tenido dificultades.

 Quizá tenía tanto miedo al principio que cuando el curso empezó a coger forma y vi la realidad del asunto, me envalentoné y saqué pecho. Creo que esa ausencia de miedo al fracaso me benefició muchísimo.

Es cierto que aún tengo Cálculo pendiente pero,¿ Sabéis lo que pienso? Creo sinceramente que tomé una muy buena decisión al optar por intentar aprobar el resto de las asignaturas y no intentarlo todo y arriesgarme.

Mis consejos para los que queráis ir a cualquier carrera de cualquier tipo son:

- Fuera miedos desde el primer día.
- Con confianza pero sin confiarse.
- Pasarlo bien mientras estáis en la universidad, vais a pasar muchas horas.
- Luchar por vuestros derechos como estudiantes (convalidaciones, becas, notas...)
- Haced uno o dos muy buenos amigos, los 50 con los que salgáis por la noche no van a estar en todo momento. Si queréis experimentarlo, emborracharos en el tercer o cuarto jueves universitario. (Yo no lo he tenido que experimentar porque creo tener los pies bastante en el suelo como para saber que los buenos amigos, cenan en una mesa de ocho).
- Organizaos y no cumpláis todo lo que os proponéis, pero intentarlo al máximo.

Por último me despido dando las gracias a: 

- Mis padres.
- Mis amigos.
- Miriam y su familia.
- Yoana.
- Josías.
- Juanan.
- Asier Aizpun.
- Rubén Rubio.
- Ainhoa.
- Joaquín Albisua (Profesor de Expresión Gráfica)
- Juan Mari Blanco (Profesor de Física)
- Xabier Segurola (Tutor de FP, y aún mi profesor para muchas cosas)



PD: La foto está sacada a una de las muchísimas plantas que cuida mi madre uno de los días que estaba estudiando para la recuperación de química. Algo bonito que recordar.


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